A pesar de la incertidumbre y los contratiempos, la III Manifestación Nacional Motera fue todo un éxito. Miles de moteros se concentraron en Madrid para reclamar más seguridad y menos impuestos. La nota negativa fue que poco antes de empezar la marcha un motorista murió al impactar contra un guardarrail.
Unos 60.000 moteros, según la organización Unidad Motera, salieron el sábado a las calles de Madrid para protestar contra las deficientes medidas de seguridad, en especial los guardarraíles, el deplorable estado de algunas carreteras y la imposición del nuevo impuesto de matriculación. La mala suerte quiso que poco antes del inicio de la III Manifestación Nacional Motera un motorista muriera en la M-625, cerca de Madrid, tras chocar contra uno de los fatídicos quitamiedos.
El punto de partida de la concentración era el estadio Santiago Bernabéu. Allí, antes de iniciar la marcha, los asistentes guardaron un minuto de silencio en recuerdo de los más de 500 motoristas fallecidos en el último año y dedicaron una mención especial al motero fallecido ese mismo mediodía.
Los manifestantes salieron del Bernabéu en dirección a la avenida de Concha Espina, pasando por Príncipe de Vergara, Alcalá, el Paseo de Recoletos y el Paseo de la Castellana, calles en las que hubo que restringir la circulación para poder habilitarlas.
Desde Unidad Motera están convencidos que de no haber habido tanta incertidumbre y rumores sobre la convocatoria la asistencia a la Manifestación hubiera sido mucho mayor. Sin embargo, fuentes oficiales cifraban en 10.000 los asistentes, número que si bien está lejos del facilitado por los organizadores también refleja la gran repercusión que ha tenido esta concentración.
La entidad organizadora también quiso pedir disculpas a todos los motoristas que llegaron cuando muchos actos habían finalizado, ya que la Delegación del Gobierno obligó a adelantar los actos dos horas y media.
